Anuario 2001

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Sudáfrica
El presidente Mbeki aplica recetas liberales y consolida las desigualdades
El partido del “apartheid” no tiene sitio en la nueva Sudáfrica

El Partido Nacional (PN), que monopolizó el Gobierno durante el “apartheid” (1958-1994), no encuentra su sitio en la nueva Sudáfrica y está a punto de desaparecer. La antigua formación segregacionista sólo ha conseguido desastres electorales desde hace siete años, y ahora se debate entre unirse a sus viejos enemigos de la liberación negra o cerrar filas con los rivales de la oposición blanca, en un último intento de sobrevivir. La crisis, que puede conducir a la desaparición del partido de De Clerk, se desencadenó en noviembre pasado después de que algunos de sus máximos dirigentes se enfrentaran a la dirección. En ese momento, el actual líder, Marthinius Van Schalkwyk, anunció su intención pactar con el Gobierno. Creado en 1912 por el general Barry Hertzog, el PN ha simbolizado durante el siglo XX la mentalidad segregacionista de los sudafricanos de origen europeo. En 1958, el presidente Hendrik Verboerd, institucionalizó el “apartheid” con el propósito de que la minoría blanca no perdiera su identidad y su poder. El voto de negros, mestizos y hindúes se prohibió, y sólo la minoría blanca podía decidir en las urnas. Este hecho significó la consolidación durante décadas del poder del PN, que creó un Estado caracterizado por la opresión racial. El principio del fin del “apartheid” llegó en 1989, cuando el jefe del Estado, Pieter Botha, abandonó la política por motivos de salud, y cedió la presidencia a De Clerk, que se encargó de suprimir lentamente las leyes segregacionistas. La transición concluyó con la llegada de Mandela al poder.
 


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