Anuario 2002

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Corea del Sur
Los enfrentamientos entre de las dos Coreas frenan sus políticas de distensión
Corea del Sur se perfila como una importante potencia económica en Asia

El 2002 ha significado para Corea del Sur la consolidación de su nueva fase de crecimiento tras la gran crisis en la que cayó en 1997 después de tres décadas de prosperidad económica. A mediados de los 60, y después de superar las secuelas de la guerra de Corea, el país del sur de la península empezó a experimentar un crecimiento espectacular que llegó casi al 9% del PIB, como el que ahora tiene China. Pero la crisis asiática de 1997 afectó fuertemente a Corea del Sur, que sufrió un auténtico crac. Tras las bancarrotas de los grandes conglomerados empresariales, los chaebols, que eran los que habían hecho crecer la economía como la espuma, las inversiones extranjeras cesaron y los bancos internacionales no se atrevían a abrir líneas de crédito en el país. En esta situación, el Fondo Monetario Internacional hizo un préstamo al Gobierno de Seúl, un préstamo que gracias al rápido giro que ha dado la economía, ha podido ser devuelto tres años antes de lo previsto.

El mercado surcoreano es especialmente atractivo por sus características. Una población de 47 millones de habitantes, en la que casi la mitad de ellos son jóvenes ansiosos por consumir. Y por eso no es de extrañar que numerosas empresas internacionales hayan invertido en el país, sobretodo empresas chinas, japonesas y estadounidenses, países que son, a la vez, los principales importadores de productos surcoreanos. En concreto, este último año se calcula que los inversores extranjeros controlan el 35,96% del capital del mercado de las empresas que cotizan en bolsa.

El secreto del éxito que sus vecinos japoneses aspiran conseguir es la reestructuración del sistema financiero y el saneamiento del sector empresarial. Con esta fórmula, Corea del Sur ha superado una importante crisis y se ha situado en el undécimo puesto de las potencias comerciales este año. Y es que aunque el país tenga una gran masa de consumidores que atraen a las inversiones tanto nacionales como internacionales, Corea del Sur es una gran potencia exportadora. Vende más que compra y esto le produce un superávit importantísimo que este año ha llegado a los 10.800 millones de dólares, bastante más de lo que se había pronosticado a principios de año (7.000 millones de dólares). Los productos estrella de estas exportaciones se agrupan en cinco ítems: indumentaria (textiles), semiconductores, calzado, equipos audiovisuales y barcos (Corea del Sur es el segundo productor mundial de barcos).

Durante este año, la curva ascendente ha continuado y el PIB del país ha llegado al 6%. Esto se debe sobretodo a un crecimiento estable del consumo privado y de las exportaciones. En este sentido, se teme que una posible guerra con Irak pueda hacer disminuir las exportaciones sobretodo las que se dirigen a Estados Unidos y en este sentido, disminuiría el superávit. Sin embargo parece que esto no asusta a las 200 mayores compañías surcoreanas, que han previsto aumentar en un 10,2% las inversiones en infraestructuras para el 2003.

 


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