Anuario 2002

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Una transición democrática bajo control militar
Cachemira: ¿Elecciones legítimas o ilegítimas?

Tanto la India como Pakistán tienen sólidos argumentos para defender su legítima soberanía en la región de Cachemira. Para India, la solución del contencioso debe seguir los principios establecidos en la “Declaración de Simla”(un tratado firmado por ambos países en 1972, tras la victoria india en la segunda guerra indo-paquistaní). Esta declaración consagra la intangibilidad de la línea de control en Cachemira e impone a Pakistán la renuncia a cualquier intento de internacionalizar sus contenciosos –ambas partes dirimirán sus diferencias de forma pacífica y por cauces exclusivamente bilaterales-. La posición de India puede entenderse fácilmente si tenemos presente que se legitima a partir de la Declaración de Simla. Para el jefe del Gobierno indio, Atul Bihari Vajpayee, los resultados de los comicios que se celebraron entre agosto y septiembre del 2002 en el estado de Jammu y Cachemira (bajo soberanía india) debían decidir el destino de dicho estado. Sin embargo, para Pakistán y para los partidos políticos secesionistas de Cachemira, agrupados en la llamada Alianza Multipartidista para la Libertad, estas elecciones no eran más que una farsa. Pakistán sostiene que la solución del conflicto debe pasar por el referéndum acordado por la ONU, tras la segunda guerra indo-paquistaní de 1947-1949, que deja en manos de la población de Jammu y Cachemira la resolución del conflicto.
 


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