Anuario 2003

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Mauritania
Una tentativa de golpe de Estado reafirma el inestable poder político y la crisis social
Más de cuatro décadas de camino hacia la democracia

Mauritania, obtuvo a la independencia el 28 de noviembre de 1960. En aquella época el país casi no tenía infraestructuras y la población era en gran parte nómada. El primer presidente del país, Mokthar Ould Daddah, empezó a gobernar en noviembre de ese mismo año y no salió del poder hasta 1978. Durante su mandato, se alió con Marruecos para invadir el Sahara occidental, abandonado a su suerte por el Gobierno español en 1975. Sin embargo, el ejército saharaui venció a Mauritania.

Con la mayoría de la población mauritana en contra de la intervención de su gobierno en el Sáhara, Daddah perdió gran parte del apoyo popular, las revueltas se generalizaron, y un golpe de estado tuvo lugar en julio de 1978. Desde entonces hasta 1984 se produjeron seis golpes de Estado y sucesivos cambios de gobierno hasta que Ould Ahmed Taya llegó al poder. El golpe de Estado que llevó a Taya al Gobierno fue promovido por las autoridades marroquíes y los servicios secretos franceses, cansados de la política prosaharaui que llevaba a cabo su predecesor, el teniente coronel Juna Uld Haidallah, nacido en el Sáhara Occidental y simpatizante de la causa del Frente POLISARIO. Haidalla impulsó la conclusión, el 5 de agosto de 1979, de un acuerdo de paz entre Mauritania y la República Árabe Saharaui Democrática, RASD, bajo los auspicios de Argelia, con el consiguiente abandono por Mauritania de casi todo el territorio saharaui obtenido en el reparto de 1975-1976. Sin embargo, el nuevo presidente Uld Taya, aunque se había comprometido ante Marruecos a retirar el reconocimiento de la RASD, no lo hizo por el temor a un levantamiento de las poblaciones del Norte y de los sectores del Ejército cercanos a los saharauis, decisión que provocó la quiebra de las relaciones con Marruecos el 9 de abril de 1989.

Tres años después estalló uno de los conflictos más graves que ha venido sufriendo Mauritania en los últimos años: el enfrentamiento entre árabes y bereberes del norte con poblaciones negroafricanas del sur. En 1989, graves disturbios fueron registrados tanto en Mauritana, contra negroafricanos, como en Senegal, contra mauritanos arabobereberes. Esto acabó por provocar un cese en las relaciones diplomáticas entre Senegal y Mauritania durante tres años.

A partir de este momento, Uld Taya se alejó del país alauí, aproximándose a otros países árabes como Irak (apoyó a Sadam Husein en la primera guerra del Golfo, presionado en parte por la actitud propalestina de los ciudadanos). El presidente pasó poco después a establecer relaciones diplomáticas con Israel, en octubre de 1999 (tercer país árabe que tomaba esta iniciativa, después de Egipto y Jordania), y a romper semanas después con Bagdad, decisión aplaudida con entusiasmo por Washington, y que favoreció su aproximación a Estados Unidos. Sin embargo, con la muerte del rey alauí Hassan II Mauritania y Marruecos han retomado las relaciones, aunque este hecho no ha supuesto una disminución de las relaciones políticas y económicas que Mauritania mantiene con Argelia.

A lo largo de la última década las denuncias por represión y por fraude electoral se han repetido periódicamente y varios intentos de golpe de Estado han sacudido el país, el último de los cuales tuvo lugar en junio del 2003. Paralelamente, la presión popular para democratizar el régimen fue aumentando a lo largo de los años ochenta y principios de los noventa. Finalmente, en 1992, Taya convocó las primeras elecciones multipartidistas, que ganó su partido con un 63% de los votos, frente al partido del primer presidente del país, Mokthar Ould Daddah.

 


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