Anuario 2003

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La inmovilidad de la monarquía marroquí alimenta el crecimiento del islamismo y genera una situación comprometida en la ONU
España y Marruecos solucionan su crisis diplomática

El contencioso del Sáhara Occidental, las negociaciones pesqueras, y la inmigración ilegal fueron algunas de las causas de la grave crisis diplomática que estalló entre España y Marruecos en 2001, y aunque todos estos asuntos sigue exactamente igual, los dos países restablecieron sus relaciones en enero, unas relaciones, que por cierto, no habían llegado a romper oficialmente. Quince meses después de la retirada del embajador marroquí en España, Abdeslam Al Baraka, el 26 de octubre del 2001, y tras el conflicto del islote de Perejil y la anulación sistemática durante un año por parte del ministro de Exteriores alauí de las citas con su homólogo español, Marruecos hizo posible un encuentro entre los ministros de Exteriores en el que se acordó el retorno de los embajadores.

En diciembre del 2002 el país alauí ya había dado un primer paso hacia la reconciliación ofreciendo unas condiciones generosas para abrir su caladero a la flota gallega afectada por la catástrofe del hundimiento del petrolero “Prestige”, sin reclamar a cambio compensaciones económicas. Como el mismo Mohamed VI expresó en esta ocasión, “Marruecos desea restaurar lo más rápidamente las heridas de los últimos tiempos”.

Se puso fin así a una insólita controversia entre dos Estados, que mantienen unas relaciones privilegiadas plasmadas en el "Tratado de amistad, buena vecindad y cooperación entre el Reino de Marruecos y el Reino de España", firmado el 4 de julio de 1991. Tal crisis diplomática era la conclusión de un período de creciente deterioro, que sólo el Gobierno español parecía no ver, marcado por el fracaso de las negociaciones pesqueras, aderezado por los problemas y el cruce de acusaciones derivados de la llegada continua de inmigrantes clandestinos a las costas españolas, y estimulado por las pretensiones marroquíes de modificar la posición de España ante el conflicto del Sáhara Occidental.


 


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