Anuario 2003

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Angola estrena los nuevos símbolos nacionales, y pone en marcha su proceso de reconstrucción
El gran éxodo de los angoleños

El medio millón de soldados desmovilizados, entre excombatientes de UNITA y de las Fuerzas Armadas del Gobierno del MPLA, llegaron a diferentes campos, llamados “áreas de tránsito”, donde se preveía que fuesen instalados de forma provisional. Pero lo cierto es que muchos de ellos, con sus familias, sobretodo debido a los problemas de transportes, han permanecido durante meses en estos centros de paso sin poder contar, en muchos casos, con las mínimas condiciones alimenticias y de higiene.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU puso en marcha un plan de emergencia para atender a las necesidades básicas de los excombatientes y sus familias con la distribución de ayuda humanitaria en las regiones donde estaban repartidas las “áreas de tránsito”.

El Gobierno, por su parte, ha iniciado una campaña para la reinserción social de soldados desmovilizados, de los que cerca de 6.000 excombatientes de UNITA han sido integrados en las filas del Ejército.

El 23 de septiembre el Gobierno de Angola anunció el asentamiento, en sus lugares de origen o en alguna de las 600 áreas del país que les han sido asignadas por la Administración, de más de 377.000 personas, entre antiguos soldados de la guerra civil y sus respectivas familias, y un mes después las “áreas de tránsito” fueron oficialmente cerradas.

Dos Santos espera que este plan de reinserción social, que se prevé hasta 2006, y que tiene un coste de 230 millones de dólares, de los que el Gobierno va a financiar el 43% –el resto del coste irá a cargo de las donaciones, entre las que se encuentra la de 33 millones de dólares prometida por el Banco Mundial– , contribuya a la estabilización de la economía del país, y a combatir la pobreza de la población de Angola.

Asimismo, los desplazados y refugiados que habían abandonado el país durante la guerra, han empezado este año su regreso a casa. Antes de que el ministro de Asuntos Sociales, Joao Baptista Kussumua, anunciase en el mes de diciembre de 2002 los planes del Gobierno de Transición para organizar la repatriación de los refugiados a los países vecinos, un millón de angoleños desplazados en el interior del país ya habían regresado a sus lugares de origen. Sin embargo, la forma desorganizada en que se produjo este retorno ocasionó muchos problemas para el control de las necesidades humanitarias de este colectivo, según informó a principios de año la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).

En el mes de junio el Alto Comisionado para los Refugiados de las Naciones Unidas (UNRHC), inició oficialmente la repatriación voluntaria de los refugiados angoleños que provenían de la República Democrática del Congo, Zambia y Namibia. Estos refugiados han recibido del Programa Mundial de Alimentos de la ONU víveres y material humanitario para cubrir sus necesidades básicas, durante su estancia en los campos instalados en los países vecinos y en el comienzo de la operación de retorno, que se espera que pueda llevar 150.000 personas a Angola antes de fin de 2003. No obstante, el Gobierno Angoleño informó de que 120.000 refugiados habían regresado al país por su propia cuenta, y se esperaba que también volvieran 20.000 más en las semanas siguientes.

En el momento de empezar las operaciones de traslado, según datos de la ONU; habría un total de 193.000 refugiados en la RDC, unos 211.000 en Zambia y unos 24.000 en Namibia.

El PMA se ha encontrado con serias dificultades para llegar a abastecer a los refugiados de Namibia, debido a la falta de fondos para cubrir sus operaciones en Angola, por lo que el proceso de repatriación se está sucediendo a un ritmo muy lento. Asimismo, la falta de recursos para la distribución de ayuda humanitaria para los refugiados también afectó la marcha del proceso en Zambia. Con todo ello, l’UNRHC ha tenido que rectificar sus expectativas para finales de año, y apuntó que, como mucho, se podría llegar a la cifra de 75.000 personas, cifra a la que tampoco se va a llegar debido a que el inicio de la estación de las lluvias convirtió en impracticables muchos de los pasos utilizados en las rutas de los convoyes, de forma que se han tenido que suspender las operaciones hasta el mes de mayo de 2004.

De los 29 millones de dólares que se precisan para la consecución del plan del UNHCR, tan sólo se han recibido donaciones por valor de nueve millones de dólares. Sin embargo se esperan más ayudas, entre ellas la de la Comisión Europea, que anunció la entrega de cuatro millones de euros para el regreso de los refugiados.


 


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