Anuario 2004

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Transformaciones legales y más apertura económica
Gira latinoamericana

Durante 2004, Hu también buscó aumentar el comercio con América Latina. Hu desembarcó en América para realizar una gira por Latinoamérica, que inició el día 11 de noviembre y concluyó el día 23 de noviembre. El líder chino, acompañado de 200 empresarios chinos, visitó Argentina, Chile, Cuba y Brasil. El principal objetivo del viaje de Hu Jintao fue asegurar para su país el suministro de materias primas, que resultan indispensables para sostener su acelerado desarrollo.

La primera escala de la gira fue Brasil. El presidente chino permaneció cinco días y visitó las ciudades de Brasilia y Sao Paulo. Hu Jintao prometió al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, inversiones de hasta 6.000 millones de euros a medio plazo y acordaron la fabricación de un satélite. En Argentina, el dignatario chino se reunió con el presidente, Néstor Kirchner, en la Casa Rosada (Buenos Aires). Antes de la llegada de Hu Jintao, la prensa argentina anunció que China invertiría 20.000 millones de dólares (unos 15.000 millones de euros). Este acuerdo fue desmentido por el viceministro chino de Información, Li Bing. Finalmente, aunque no dieron a conocer los detalles, los presidentes de China y Argentina firmaron diversos acuerdos bilaterales sobre temas como el uso pacífico de la tecnología espacial, educación y salud.

En Chile, Hu Jintao asistió al Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). Esta cumbre se celebró los días 20 y 21 de noviembre en la capital chilena, Santiago de Chile.

La última etapa de la gira latinoamericana fue la isla de Cuba. Hu Jintao se reunió con el presidente cubano, Fidel Castro. El mandatario chino firmó acuerdos de valor estratégico para Pekín, en especial el que facilita la participación china en la industria cubana de níquel. Además, China decidió aplazar por 10 años, libre de intereses, la amortización de cuatro créditos que concedió a Cuba entre 1990 y 1994. Las empresas chinas suscribieron un memorando de entendimiento con La Habana para producir, comprar y exportar nuevos depósitos de níquel, el principal producto de exportación cubano. El Gobierno de la isla firmó con la corporación estatal china Minmetals el mayor compromiso de inversión realizado en la industria cubana de níquel, el cual servirá para la construcción de una refinería y para seguir las obras de una planta de ferro-níquel que se paralizaron tras el derrumbe de la Unión Soviética.

Tanto China como Cuba mantienen un rígido sistema de partido único y reprimen cualquier disidencia, pero en el campo económico siguen caminos muy divergentes. China, que presenta el mayor crecimiento del mundo, privatiza su economía y permite la inversión de grupos nacionales y extranjeros. Por su parte, Cuba reduce cada vez más sus limitadas experiencias de mercado. China y Cuba mantuvieron unas relaciones tensas durante tres décadas debido a la lucha chino-soviética y a la alianza de La Habana con Moscú, pero tras la desaparición de la URSS, en el año 1991, empezó el acercamiento de La Habana a Pekín.

El presidente Hu Jintao aprovechó la visita a países latinoamericanos para exigir que reconozcan a China como economía de mercado; a cambio, ofreció una mayor apertura a las exportaciones de estos estados en el mercado del gigante asiático. Reconocer el estatus de economía de mercado supone participar en la política de defensa comercial, que implica ser sancionado en caso de “dumping” (venta de productos a precios inferiores al de coste). Este reconocimiento implica la apertura del mercado chino a otros países. Los presidentes de Brasil y Argentina, dos de los principales miembros del Mercosur, reconocieron a China como economía de mercado y aprovecharon la oportunidad de hacer negocios con China. El país asiático fue admitido en 2001 en la Organización Mundial del Comercio (OMC), aunque este organismo lo considera como una “economía en transición” y no la reconocerá como economía de mercado hasta 2016, dándole así un período para que el Gobierno comunista chino adapte sus políticas al modelo capitalista. Algunos de los asuntos por los que el modelo económico de China es cuestionado son la práctica del “dumping” y la violación de patentes.

Durante la gira, Hu Jintao no visitó a los países latinoamericanos que reconocen a Taiwán como país. Este es el caso de Honduras, que recibe ayuda económica de Taiwán. China considera a la isla de Taiwán como una provincia disidente que debe unirse al país, por la fuerza si es necesario.

 


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