Anuario 2004

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El rey Gyanendra reestructura su Gobierno ante la agitación social y política
Claves del conflicto

La guerrilla, que se formó con un centenar de miembros, está hoy integrada por unos 10.000 combatientes, y controla y administra cada vez más zonas, al menos 20 de los 75 distritos, y sigue incrementando su influencia. Además, es capaz de llevar al pueblo a la huelga general durante días y de irrumpir en las escuelas de sus distritos para “reeducar” en la ideología maoísta a la población y reclutar forzosamente a los jóvenes.

La desigualdad de oportunidades del pueblo nepalí, con un nivel de analfabetismo del 55% y una economía de subsistencia, son un caldo de cultivo para los abusos. La financiación de las milicias se lleva a cabo a través de asaltos, extorsión e “impuestos revolucionarios”, y la respuesta represiva de la policía refuerza los sentimientos antagónicos de ambos bandos.

Nepal vive una situación de guerra civil que ya se ha cobrado unos 10.000 muertos. Los atentados por parte de los rebeldes y la respuesta de las fuerzas gubernamentales tras la ruptura de las negociaciones de paz, en agosto de 2003, crecen en intensidad y ambos bandos denuncian la crueldad del adversario.

Hasta la década de los 80, el movimiento comunista carecía de una orientación ideológica marxista-leninista-maoísta. En diciembre de 1991, el Partido Comunista nepalí adoptó dicha ideología tras una lucha interna que duró casi dos años y medio y que les dividió. La facción menos radical sería posteriormente acogida por miembros del Partido Comunista Marxista Leninista (PCN-ULM), que aceptaban la existencia y la negociación con la monarquía hasta el punto de ser calificados despectivamente por el PCN(M) como “comunistas reales”.

La “guerra del pueblo” de los maoístas se ha ido alternando con fases de diálogo entre el poder y los insurgentes, conducidos por el ideólogo del movimiento, Baburam Bhattarai, del Frente Único Popular (organización que dirige el PCN), y el presidente del PCN(M), Pushpa Dahal, llamado Prachanda “el Terrible”.

En 2001 el PCN(M) anunció la formación del Ejército Popular de Liberación como símbolo de la maduración guerillera tanto en número como influencia.


 


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