Anuario 2004

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Cambio de ciclo tras el inesperado triunfo del liberal Basescu
El Capitán de la nave rumana

El presidente electo rumano, Traian Basescu, es un marino mercante de 53 años. Está casado y tiene dos hijas. Políticamente es conocido con el sobrenombre de “Popeye. Una medalla que se le cuelga a menudo es que es uno de los pocos políticos de Rumanía que no se vio envuelto en el círculo de poder durante la dictadura comunista de Nicolae Ceaucescu, ya que en ese momento estaba embarcado.

La ausencia de un pasado político ligado a la dictadura y su centrismo le han permitido ganar adeptos entre las clases urbanas del país, una de las claves de su éxito electoral.

Basescu empezó en el mundo de la política en 1990 como ministro de Transportes del primer Gobierno de la transición, dirigido por Petre Roman, del Frente de Salvación Nacional. En el año 2000 fue elegido alcalde de Bucarest, y sus objetivos principales eran modernizar la ciudad y adaptarla a los nuevos tiempos.

Sus opositores le acusan de ser un político populista, como cuando pidió la legalización del matrimonio entre homosexuales, con la polémica que esta petición suscitó en un país donde el 89% de la población se declaran ortodoxos. Por otro lado, sus aliados políticos le reprochan el hecho de no morderse la lengua, y de ser aficionado a los excesos verbales.


 


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