Anuario 2004

Afganistán
Albania
Alemania
Arabia Saudí
Argelia
Argentina
Armenia
Azerbaiyán
Bielorrusia
Birmania
Bolivia
Bosnia-Herzegovina
Brasil
Camboya
Canadá
China
Colombia
Corea del Sur
Croacia
Eslovenia
Estados Unidos
Francia
Georgia
Gran Bretaña
India
Indonesia
Irak
Irán
Israel
Italia
Japón
Kazajstán
Kosovo
Líbano
Libia
Macedonia
Malasia
Marruecos
México
Nepal
Pakistán
Palestina
Polonia
Rumania
Rusia
Sáhara Occidental
Serbia
Siria
Sri Lanka
Sudán
Tailandia
Taiwán
Túnez
Ucrania
Uruguay
Uzbekistán
Venezuela
Canadá
El Partido Liberal de Paul Martin gana las elecciones celebradas en junio aunque deberá gobernar en minoría
Tres alternativas para sustituir a los liberales

Tres fueron los rivales de Paul Martin en las elecciones de 2004: Stephen Harper fue el candidato del Partido Conservador. Los comicios de finales de junio fueron los primeros desde 1993 en que se presentaba el Partido Conservador, puesto que se fundó en octubre de 2003 a resultas de la fusión entre el Partido Conservador Progresista (los llamados conservadores rojos) y Alianza Canadiense, que en las elecciones de 2000 sumaron por separado 69 escaños. En 1993, el Partido Reformista (predecesor de la Alianza Canadiense) rompió con el Partido Conservador Progresista cuando éste estaba en el poder. A raíz de esta separación, Chrétien no tuvo excesivas dificultades para imponerse en las elecciones del 93. El liderazgo del partido, próximo a los tories ingleses, quedaba en manos de Stephen Harper (Toronto, 1959), un hombre al que muchos han visto en la estela de Bush y al que se ha tachado de neocon canadiense. Harper, al igual que su homólogo del sur, mezcla en sus discursos frases bíblicas y durante la campaña se mostró crítico con el primer ministro, Jean Chrétien, por no acompañar a EE UU y a Gran Bretaña en la guerra de Irak. Tal es el parecido que ambos tienen que el propio Michael Moore (con sus vicios y defectos tan genuinamente norteamericanos) hizo campaña en Canadá en contra de una posible victoria de Harper, alegando que “vamos en una dirección y vosotros no deberíais ir en dirección contraria”.

Por parte del Nuevo Partido Democrático (NPD) se presentó Jack Layton. Con un punto de partida modesto, Layton supo atraer la atención de los medios hacia su partido con estratagemas harto originales como llevar siempre corbatas naranjas (los colores de su partido), o rogar a las Barenaked Ladies, grupo de moda en Canadá, que actuaran en su campaña para optar así al valioso botín del voto joven. Su programa apostaba por un mayor distanciamiento de EE UU y si fuera necesario una revisión del Tratado de Libre Comercio con sus vecinos del sur. Pese a todo, los detractores le han tachado de frívolo y poco adecuado para la política internacional, y situado a la izquierda del Partido Liberal, con una tendencia afín al laborismo inglés.

Desde Québec y sólo en Québec se presentó Giles Duccepe, del Bloque Quebequés. Este líder independentista procede del marxismo-leninismo. En más de una ocasión ha afirmado que desde joven ya le daban asco los anglófonos. Su objetivo, lograr unos resultados óptimos para legitimar un nuevo referéndum sobre la soberanía de la provincia francófona.

 


Periodismo Internacional © 2022 | Créditos
Facultat de Comunicació Blanquerna - Universitat Ramon Llull
Aviso legal | Política de protección de datos | Política de Cookies