Anuario 2004

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La división política del país impide la plena normalización de Serbia
Los restos del naufragio de Yugoslavia

La Unión de Serbia y Montenegro (USM), creada en 2003, es el nuevo Estado heredero de la desaparecida Yugoslavia, y está formada por las republicas de Serbia y Montenegro, y mantiene el estatus de provincia autónomo para Kosovo y Vojdavina

Durante el gobierno de Milosevic, en abril de 1992, las repúblicas de Serbia y Montenegro se unieron bajo el amparo de la República Federal de Yugoslavia. En marzo de 2003, el presidente serbio, Vojislav Kostunica; el primer ministro, Zoran Djindjic; y Milo Djukanovic, presidente de la república de Montenegro, sentaron las bases en Belgrado del nuevo Estado. La USM pasaba a contar con un presidente común, y potestad en materia de política exterior, defensa, relaciones económicas con el exterior, comercio interior y protección de los Derechos Humanos y de las minorías étnicas. Actualmente, las dos repúblicas poseen sus propios gobiernos, parlamentos y constituciones. Entre las dos asambleas parlamentarias eligen al presidente de la Unión de Serbia y Montenegro, quien, a pesar de sus restringidas competencias, ostenta el cargo de mandamás del Consejo Superior de Defensa y dirige las relaciones internacionales de rango estatal. La USM no tiene presupuesto común, sino que se financia a través de los presupuestos de las dos repúblicas. La legislación económica y los sistemas aduaneros de Serbia y Montenegro son distintos e independientes. Cada una tiene su propia moneda, aduana y mercado interior.

 


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