Anuario 2008

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Nigeria
El conflicto en el Delta socava la economía nigeriana
Prosiguen los conflictos étnicos y religiosos


El único problema que padece Nigeria no sólo gira alrededor de los abastecimientos petroleros. El país más poblado de África, con alrededor de 140 millones de habitantes, está formado por 250 grupos étnicos, de los cuales los hausa-fulani, yoruba e igbo son las comunidades mayoritarias. Esta diversidad supone, a la vez, que el país esté marcado por continuos enfrentamientos religiosos, sobre todo entre musulmanes (50%) y cristianos (40%). El 10 por ciento restante corresponde a religiones animistas.
Los últimos enfrentamientos religiosos tuvieron lugar a principios de diciembre en la ciudad nigeriana de Jos, capital del estado de Plateau, donde 300 personas murieron debido a los resultados de las últimas elecciones locales, según Reuters. La violencia se desató cuando los simpatizantes del Partido de Todos los Pueblos Nigerianos (ANPP), mayoritariamente musulmanes, pensaron que habían perdido las elecciones locales frente la formación que gobierna el país, el Partido Democrático Popular (PDP), tras varios días sin poder ver los resultados de los comicios. Son varios los motivos por los que las diferentes religiones se enfrentan en Nigeria, pero podríamos decir que los conflictos se recrudecieron cuando el ex presidente nigeriano Olusegun Obasanjo, un cristiano de etnia yoruba, accedió a la presidencia en 1998 y aprobó una Constitución en 1999 que puso fin al régimen militar. Ésta establece el derecho de los diferentes estados nigerianos a promulgar sus propias leyes, así como establecer códigos penales. De esta manera, doce estados del norte aprovecharon para introducir nuevas leyes, como la Ley Islámica o sharia, incluyendo el estado de Kano, el más poblado del país.
La sharia es un código religioso para vivir que condena una serie de crímenes --beber alcohol, tener relaciones sexuales fuera del matrimonio, robar o asaltar en rutas— que deben ser castigados con ofensas conocidas con el nombre hadd: azotes, corte de las manos, lapidación, decapitación y crucifixión. Tras realizarse grandes campañas de firmas a favor de la absolución de la condena por adulterio de la nigeriana Amina Lawa en 2002, castiga a ser lapidada, Amnistía Internacional declaró que “el Gobierno federal de Nigeria debería dar los pasos necesarios para abolir la pena de muerte e introducir las enmiendas correspondientes para declarar este castigo como cruel, inhumano y degradante en todos los niveles de la legislación nigeriana”.
La sociedad cristiana atribuye la implantación de la sharia en el país como una amenaza y un intento de islamación por parte de la sociedad musulmana. La situación de convivencia en el país es cada vez más difícil debido a la aplicación de dos códigos de procedimiento penal totalmente diferentes.

 


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