Anuario 2008

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El año de las revistas del corazón y de la crisis económica 
Un nuevo paso de la Unión del Mediterráneo


“El sueño mediterráneo” tiene como principal objetivo unir Europa con los países de la otra ribera del mediterráneo. La denominada Unión de la Mediterránea fue firmada por 43 países en una reunión celebrada durante el mes de julio en París. La propuesta inicial de Sarkozy excluía a los países del norte de Europa y esto molestó a la cancillera alemana, Angela Merkel. A raíz de las quejas de Merkel se decidió incluir a la Unión Europea en su totalidad. La reunión, celebrada en el Eliseo francés, contó con los 43 miembros firmantes de la Unión del Mediterráneo. Además, contó con la presencia del presidente sirio, Baschar al-Assad; el primer ministro israelí, Ehud Olmert; y el presidente palestino, Mahmoud Abbas, para tratar sobre la crisis de Oriente Próximo. Esta invitación de Sarkozy a Assad no ha gustado a todo el mundo. Varias voces han recordado que Siria estuvo involucrada con el asesinato del ex presidente libanés, Rafic Hariri, amigo del anterior presidente francés, Jacques Chirac.
Para ver los orígenes de la Unión de la Mediterránea debemos retroceder 13 años, cuando se aprobó el Proceso de Barcelona. La principal función de este acuerdo es el desarrollo económico en los países del Mediterráneo, la lucha contra el terrorismo y la defensa de la democracia y de los derechos humanos, así como los beneficios fruto del intercambio social y cultural. En una reunión celebrada a Marsella el 3 y 4 de noviembre, con los 27 ministros de Asuntos exteriores de la Unión Europea, junto con los de los países del sur del Mediterráneo, se acordaron las bases de la cooperación, que giran en torno a la inmigración, la energía, el transporte o el medio ambiente. Como resultado de la reunión se acordó una implicación política más importante que permitirá reuniones cada dos años; una secretaría permanente; centrar el interés en los proyectos que afecten a la región del mediterráneo y un sistema que permita un gobierno alternado entre los Estados norte-sur. Cada dos años se celebrará una reunión entre todos los países en la que se escogerán los dos nuevos países que ocuparán la presidencia de la Unión del Mediterráneo. Esta presidencia será realizada conjuntamente entre un país del norte y uno del sur. La otra decisión adoptada en Marsella fue escoger Barcelona como la sede permanente de la Unión del Mediterráneo. Entre las principales ciudades competidoras destacaban Túnez, Bruselas y La Velletta.
Algunos miembros temían que los países del norte fueran los principales beneficiados con este acuerdo y que sus representantes dirigieran las decisiones. Por esto se optó por la creación de un secretario general que será siempre de la ribera sur. Además, habrá cinco subsecretarios más: uno de ellos será de Israel, el otro será palestino y los otros tres serán de países europeos que no se han beneficiado tanto durante las negociaciones.

 


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